Manejo en estado de ebriedad y ley Emilia

El manejar en estado de ebriedad ha afectado y aún hoy día afecta a conductores, pasajeros y muchas otras personas, de manera directa o indirecta.

Sin importar la cantidad que se ingiera de alcohol, el dominio de las capacidades al conducir disminuye, de modo que se convierte en un peligro latente conducir en estado de ebriedad.

Es por ello que se hizo necesario mejorar la normativa existente para prevenir y controlar los accidentes con consecuencias graves ocasionados por conducir en estado de ebriedad. 

Pensando en la seguridad de todos los ciudadanos, en el 2012 se crea la Ley 20.580, llamada “Ley de tolerancia cero” y en el 2014 la Ley 20.770 “Ley Emilia”. Estas leyes establecen sanciones más severas para aquellos conductores que se encuentran bajo los efectos del alcohol o en estado de ebriedad.

¿Qué es estado de ebriedad? 

De acuerdo a lo establecido en la legislación chilena, una persona se encuentra en estado de ebriedad si su nivel de alcohol en sangre es igual o superior a 0,8 gr/l.

Asimismo, se dice que una persona está bajo la influencia del alcohol si su nivel de alcohol en sangre está entre 0,3gr/ y menos de 0,8gr/l.

En ambos escenarios, la condición de disminución de habilidades del conductor se hace evidente a la hora de responder ante situaciones inesperadas, lo que hace más factible que se produzcan accidentes con graves consecuencias.

Manejar en estado de ebriedad es contemplado como delito

Manejar un vehículo luego de consumir alcohol es un delito. Como ya se dijo las personas que incurren en esta falta son clasificadas en dos grupos, influencia del alcohol o estado de ebriedad. Esto de acuerdo al grado de alcohol que haya en su sangre al momento del accidente o de ser confrontada por Carabineros. 

Según la Ley, la gravedad del delito por conducir en estado de ebriedad es contemplada en relación directa al accidente y el tipo de lesión que éste haya causado.

El Código Penal, en sus artículos 395 al 403 y en el 494, define de manera clara los tipos de lesiones consideradas delitos:

Lesiones leves

Son consideradas leves aquellas lesiones que no provocan enfermedad alguna o incapacitan a la persona para laborar.

Lesiones menos graves

A esta categoría corresponden aquellas lesiones que incapaciten a la persona para laborar, por no más de 30 días. Esto a consecuencia de haber sido golpeada, herida o maltratada.

Lesiones simplemente graves

Son aquellas lesiones que afecten a la persona con una enfermedad o incapacidad para laborar por un periodo mayor a 30 días.

Lesiones gravísimas

En esta categoría se encuentran las lesiones que incapacitan totalmente para laborar a la persona. Debido a que ésta queda impedida por demencia, mutilación o deformidad. Asimismo, son incluidas en esta categoría las lesiones que conllevan castración en el individuo. 

La ley Emilia

La Ley Emilia Surgió a raíz de la muerte de Emilia Silva Figueroa, una niña de 9 meses de edad, quien falleció como consecuencia de un accidente provocado por un conductor en ebrio. 

Esta Ley modificó y complementó a la Ley Tolerancia Cero. Con ella se logró incluir el manejo en estado de ebriedad como un delito contemplado en el Código Penal. Y, por tanto, poder aplicar sanciones más severas a conductores ebrios, incluyendo prisión según la gravedad del caso.

Las sanciones contempladas en la Ley Emilia

Las consecuencias de manejar en estado de ebriedad, de acuerdo a las circunstancias, conlleva las siguientes sanciones:

Caso 1: Accidentes donde no se causen lesiones ni daños materiales

El conductor será sancionado con la suspensión de su licencia de conducir por 2 años. Asimismo, deberá pagar una multa cuyo monto es de 3 a 7 Unidades Tributarias Mensuales (UTM). 

Si el conductor reincide, la suspensión de la licencia de conducir será por 5 años, la privación de libertad entre 541 días y 3 años. De igual manera la multa oscilará entre 2 y 10 UTM.

Si reincide cometiendo el delito por tercera vez, su licencia de conducir le será revocada de por vida. Y deberá cumplir con prisión desde 541 días hasta 3 años. Asimismo, pagar una multa cuyo monto podrá alcanzar de 2 a 10 UTM.

Caso 2: Accidentes donde las lesiones sean menos graves:

La sanción consistirá en la suspensión de la licencia de conducir por un periodo 3 años, prisión entre 541 días y tres años. También el pago de una multa que oscilará de 4 a 12 UTM.

Caso 3: Cuando las lesiones sean simplemente graves

Al infractor le será suspendida la licencia de conducir por 5 años. Además, será privado de libertad de 3 a 5 años y deberá realizar el pago de una multa de 4 a 12 UTM.

Caso 4: Accidentes donde las lesiones sean gravísimas e inclusive haya muerte

La sanción del transgresor consistirá en prisión de 3 a 10 años y pago entre 8 a 10 UTM de multa. También le será revocada la licencia de conducir vehículos de motor, de por vida. 

La Ley Emilia un severo llamado de atención

Como es evidente la Ley 20.770 ha sido creada y es ejecutada con el interés de reducir los accidentes de tránsito, provocados por conductores en estado de ebriedad. 

Esta Ley busca con cada sanción, hacer un severo llamado de atención a las personas que se atreven a manejar su vehículo luego de ingerir alcohol. Esto con la intensión de que los conductores y sus allegados tomen conciencia, de la gran responsabilidad que es manejar y que por tanto debe hacerse sobrio.

Desde que comenzó a aplicarse la ley Emilia, el número de muertes por accidente de tránsito bajo los efectos del alcohol se ha reducido en un 50%. Ante estas cifras, se puede concluir que el aumento de las sanciones y el control ha transformado la cultura del tránsito en Chile.

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