El año 2020 comenzó enfrentando un nuevo panorama mundial, el Covid-19.
La humanidad entera está padeciendo completas modificaciones en sus vidas
a causa de una cuarentena por pandemia de coronavirus lo que oficialmente
consiste en el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO).

Este aislamiento social ha traído consecuencias totalmente desfavorables para las clases trabajadoras del mundo y de nuestro país. La micro y la macro-economía se han visto fuertemente dañadas.

Los trabajadores en calidad de dependencia e independientes han sido los más afectados y vulnerados en sus derechos con el panorama mundial actual.

Los despidos masivos a causa de la baja del consumo son uno de los desafíos que enfrentan hoy los distintos países.

En Chile, sin ir más lejos y lo que lleva de este año el presidente del banco
central de Chile, Mario Marcel anunció que el PIB (Producto interno bruto)
registrará su peor índice en los últimos 35 años y que para el mundo esta será
registrada como la peor baja económica desde la segunda guerra mundial.


El último informe de política monetaria (IPoM) anunció una proyección del
retroceso de la actividad económica Chilena del 7,5% para este año.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la encuesta nacional de empleo y la Universidad Católica de Chile indicaron que en mayo la tasa de desempleo alcanzó el 11%.

La información administrativa de empleo formal no muestra un panorama distinto. Los datos de dirección del trabajo que se registran en el mes de
Marzo 2020 declaran un total de 300 mil despidos de personas en el país (un
38% anual) y en el mes de Abril 2020 se sumaron 238 mil personas (11,4%
anual).

Todos los sectores económicos del país se han visto afectados, pero en los
que más se ha notado la baja económica son en los sectores de la
construcción, gastronomía y turismo, comercio, transporte y servicios.

La gran desocupación en el país es consecuencia de la alta cantidad de
despidos durante la primera mitad de año.

La encuesta del INE muestra que el 95% de las personas desempleadas de lo que lleva este año pasaron a la inactividad, esto significa que pese a que estas personas necesitan un empleo no lo buscan, las razones son las acciones sanitarias voluntarias y obligatorias de permanecer en cuarentena, también el cierre de las escuelas que obligan a los padres a cuidar de sus hijos, y el desaliento que se vive hoy en día a causa de no saber con certeza cuándo volveremos a la vida normal como la conocíamos antes de que la Organización Mundial de la Salud declarara estado de pandemia al coronavirus.

El índice de vacantes laborales en Internet tuvo una caída en el mes de mayo 2020 del 65%.

La Ley Protección del Empleo (LPE) indica que está permitida la suspensión temporal del empleo para las empresas que se han visto afectada tanto parcial como totalmente en su situación económica a causa de las medidas sanitarias mencionadas.

Para que el trabajador pueda seguir cobrando una remuneración mensual
durante el periodo que esté suspendido total o parcialmente de sus labores el
empleador debe entrar en el sitio web de la AFC y solicitar el pago con cargo al seguro de cesantía y además debe seguir pagando las cotizaciones previsionales y de salud por el total de los ingresos originales que perciba su trabajador durante el periodo que duren las medidas sanitarias voluntarias y obligatorias.

Al día de hoy los indicadores del Banco central de Chile y La Superintendencia de Pensiones señalan que 610 mil trabajadores se han acogido a la ley de protección del empleo. Sobre todo trabajadores de los sectores más afectados como lo son la construcción, restaurantes, hoteles y comercio. Si bien este dato es alentador también se debe saber que los trabajadores suspendidos de sus labores han sufrido la disminución de su remuneración/pago mensual.

El desarrollo económico a futuro está supeditado a la incertidumbre. El presente no es alentador, estamos viviendo recesiones históricas. La ley de protección del empleo (LPE) ha sido un paliativo del que algunos trabajadores pueden apoyarse para subsistir en estos tiempos de recesión tan difíciles.

Este año 2020 ha venido muy complicado para todos pero también se puede
pensar como una oportunidad para detenernos a pensar qué mundo queremos para nosotros y los nuestros. Como dicen por allí si quiero ver un cambio tengo que comenzar por mí.

fuente: emol.com, bcentral.cl (informe de política monetaria).

Redacción: Claudia C. Becker.

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