Chile es una excelente alternativa de inversión por sus potencialidades naturales y económicas. También por el trato igualitario que la legislación chilena otorga a los inversionistas nacionales y extranjeros. Elementos que brindan una base de confianza para invertir.

Por esos motivos, si deseas empezar a invertir, ¡hazlo! Que no te detenga la situación económica producto de la crisis sanitaria mundial. Las crisis al igual que los errores son excelentes oportunidades para hacer lo necesario y alcanzar el éxito.

Guía para empezar a invertir

Para empezar a invertir es importante que conozcas con claridad los conceptos básicos de invertir, los costos que involucra y definas un plan de inversión. Lo cual te guiara hasta alcanzar la rentabilidad de tu dinero. Por ello aquí te ofrecemos información determinante para que empieces a invertir con proyección de éxito:

¿Qué significa invertir?

Invertir no es otra cosa que entregar tu dinero por un derecho, un bien que te genere rentabilidad. En otras palabras, cambiar o trabajar tu dinero mediante el manejo de activos por el incremento de tu capital. Esta acción implica riesgo y por supuesto la rentabilidad ya mencionada.

El Riesgo Es la posibilidad de obtener o no las ganancias esperadas al invertir. Por eso además de hacer un buen estudio de la inversión que se desea hacer, es importante que tengas claro tu perfil de inversor. Es decir, sepas con claridad como reaccionas o asumes los riesgos, que tan dispuesto estas a aceptar perdidas.

En el campo de las inversiones existe una diversidad de valores (Acciones, Bonos, Criptomonedas, Fondos Mutuos, Inmobiliarios y ETF) en los cuales puedes invertir. Cada uno tiene sus propias ventajas y riesgo. Es recomendable que diversifiques tu inversión, en diferentes valores a fin de garantizar ganancias minimizando el riesgo de pérdida total.

Cabe señalar que, si no deseas invertir en dichos valores financieros, puedes invertir en tus habilidades y/o crear una PYME para hacer crecer tu capital. Si es el caso, considera con detenimiento aquellas áreas que constantemente requieren de productos o servicios. Por ejemplo, productos o servicios infantiles, de salud, alimentos…

La Rentabilidad En esencia es la ganancia neta obtenida como resultado de la inversión, el rendimiento esperado. Es decir, la capacidad de generar ganancias que tiene tu dinero, de acuerdo a la inversión que elijas. Al igual que el riesgo, la rentabilidad va a depender del tipo u objeto de valor en que decidas invertir. Ya que unos ofrecen mayor rentabilidad que otros.

Cabe señalar que, a la hora de invertir debes considerar tanto la rentabilidad como el riesgo que ofrece la alternativa de inversión que escojas.

Lo recomendable es que, si las alternativas que tienes a disposición representan igual riesgo, optes por la que genera mayor rentabilidad. De lo contrario, si todas ofrecen igual rentabilidad, entonces elije la que represente menor riesgo.

En este punto es aconsejable que consultes a expertos, quienes podrán asesorarte para la mejor inversión.

Conocer tu perfil de inversor

Esto consiste en saber con claridad si eres un inversor conservador, moderado o agresivo. En otras palabras, conocer la tolerancia que tienes al riesgo. Para eso se estudian factores como la edad, la rentabilidad que esperas, el tiempo dispuesto para obtener las ganancias, el patrimonio, los ingresos y la capacidad de ahorro.

En la actualidad existe un gran número de test que facilitan conocer el perfil del inversor. Muchos de ellos puedes encontrarlos gratis en internet.

Tener claro los costos que implica invertir

Cuando vas a invertir no solo debes contar con la cantidad que has estipulado para ello. Cualquier inversión implica un monto mayor al asignado para invertir.

Debes disponer del dinero necesario para gastos de mantenimiento, comisiones por vigilar y hacer trabajar tu dinero, impuestos y algunas otras obligaciones por la rentabilidad obtenida.

Desarrolla un plan de inversión

Una vez tengas claro los aspectos antes expuestos, podrás hacer tu plan de inversión. El cual debe corresponderse con tu perfil de inversor. Esta planificación te permitirá cometer menos errores, minimizar los riesgos y mediante una evaluación constante del plan, redireccionar el proceso de inversión para lograr tu objetivo(s). En él debes establecer:

  • El objetivo (s) por el cual has decidido invertir.
  • El tipo de inversión que realizaras. Es decir, si invertirás en un activo liquido o activo de baja liquidez. El primero lo puedes convertir en dinero de manera rápida y fácil, el segundo te llevara más tiempo hacerlo.
  • La alternativa de inversión en la que decidiste invertir, como Acciones, Bonos, Certificados, Criptomonedas, Fondos Mutuos, Inmobiliarios, ETF… Es importante que los conozcas bien antes de decidir por alguno(s).
  • El tiempo en que esperas obtener las ganancias.
  • El monto de la inversión detallado, incluyendo un aparte para imprevistos.

La incertidumbre vs la rentabilidad

Es cierto que invertir tiene su riesgo, sin embargo, también es una estupenda oportunidad de rentabilizar tu dinero.

Solo es cuestión de manejar los conceptos básicos, conocer tu perfil y estar atento durante el proceso. Sin dejar de lado lo importante que es buscar asesoría de expertos, quienes podrán acompañarte en el camino al logro de tu objetivo.

Mientras mejor conozcas cuál es el nivel de riesgo respecto a cómo se comportará tu dinero en un contexto de inversión, mejor decisión tomarás.

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