Si te llegó una notificación de cobranza judicial de la TGR (Tesorería General de la República), o te diste cuenta de que tus cuentas bancarias están bloqueadas, el tiempo de «ver qué pasa» se terminó. En Chile, la TGR no pide permiso: ejecuta.

El sistema de cobranza judicial de la TGR es una máquina automática. Si no actuas hoy, el proceso no se detendrá hasta que tus bienes lleguen al martillero o tu capital operativo desaparezca de tus cuentas. 

Cada hora que pasas pensando que hacer o esperando a que todo se resuelva solo hace que tu deuda crezca y tu margen de maniobra se achique.

 

     

    Cuando la Tesorería entra, tu pierdes el control

    Este es el punto de quiebre que muchos descubren tarde. Cuando una deuda pasa a cobranza judicial ante la Tesorería General de la República, el sistema ya no responde a avisos ni conversaciones, se rige por actos automáticos. Las medidas se decretan, y ejecutan sin esperar a que “te organices”.

    Aquí no hay una pausa natural. Si no hay intervención técnica, el proceso sigue solo en automático. La sensación habitual es que todo ocurre muy rápido, las opciones se vuelven cada vez más caras y limitadas.

    ¿Por qué ser pasivo te saldrá más caro?

    No responder, no actuar o confiar en que el sistema “se ordenará” es, en la práctica, ceder el control. Y cuando se cede el control, el resultado rara vez favorece al deudor.

    Muchos contribuyentes cometen el error de creer que, si ignoran la notificación, la Tesorería se olvidará y todo se resolverá solo. Eso no es así, la deuda tributaria crece con reajustes e intereses penales que pueden llegar a duplicar el monto original en poco tiempo. Las consecuencias suelen ser catastróficas para la empresa. Entre ellas:

    • El embargo es silencioso: a menudo te enteras del embargo cuando intentas pagar una nómina o usar tu tarjeta de crédito y la cuenta está en cero.
    • El remate de tus bienes: es el final del camino, una vez que se fija fecha de remate, las opciones de defensa se reducen drásticamente.

    Lo más grave, no es solo la deuda, es la parálisis de tu negocio o el riesgo de perder la casa que tanto te costó pagar por una gestión tributaria mal manejada.

    Entiende que lo que realmente está en juego es tu patrimonio

    Cuando la cobranza avanza, el foco deja de estar en la deuda original. El riesgo real es otro, perder bienes por falta de estrategia: un embargo por la Tesorería Chile, y el remate de bienes.

    Muchos deudores tributarios pierden patrimonio, no porque no tienen cómo responder. Sino porque reaccionan tarde, improvisan o aceptan medidas sin entender su alcance real.

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    La solución técnica: alzar, sustituir o neutralizar

    No tienes que aceptar el embargo como una sentencia de muerte patrimonial. Existen herramientas legales que solo un equipo experto como el de Becker Abogados, que junto al abogado Alejandro Klock, saben activar en el momento justo:

    Una intervención técnica bien planteada puede permitir:

    • Solicitar el alzamiento de embargos improcedentes

    • Sustituir embargos para proteger bienes estratégicos

    • Frenar el avance hacia el remate

    • Reordenar la deuda bajo criterios legales y no automáticos

    Aquí la defensa de deudores tributarios no consiste en discutir si la deuda existe, sino en evitar que el proceso destruya más de lo necesario. Pero esto no ocurre solo. Requiere una acción clara y rápida:

    • Excepciones legales: la ley permite defenderse de la cobranza judicial de la TGR si, por ejemplo, la deuda ya prescribió (pasó el tiempo legal para cobrar) o si hay errores graves en la liquidación.
    • Sustitución de embargo: si te embargaron una cuenta corriente clave para tu operación, podemos solicitar cambiar ese embargo por otro bien que no asfixie tu flujo de caja.
    • Convenios de pago estratégicos: no se trata solo de «pagar en cuotas». Se trata de negociar la suspensión de las medidas de apremio mientras se cumple un plan de pago realista que no mate tu negocio.

    Con Tesorería, dejar pasar el tiempo siempre juega en contra

    En Becker Abogados, entendemos que ante la TGR el factor crítico es la VELOCIDAD. Somos expertos en defensa deudores tributarios y sabemos cómo desactivar las medidas coercitivas de la TGR.

    Un embargo no se resuelve pidiendo favores en una oficina pública; se resuelve con escritos técnicos que obligan al sistema a detenerse.

    Junto al abogado Alejandro Klock, abordamos procesos de cobranza judicial TGR y embargos con un objetivo claro: frenar medidas irreversibles, proteger el patrimonio y devolver margen de decisión antes de que sea tarde.

    No permitas que la TGR decida por ti. Recupera el control de tu dinero y de tu tranquilidad antes de que sea demasiado tarde. 

    ¿Estás a un paso de perder tu patrimonio? Solicita un diagnóstico inmediato de tu deuda y frena el embargo ahora mismo.

    Un embargo de Tesorería no es un problema contable, es un conflicto legal de alta intensidad. Tu contador puede ver los números, pero Alejandro Klock puede frenar al juez ejecutor.