
Son las 9 de la mañana. Abres tu correo y te encuentras con que, tu proveedor principal te avisa que no puede entregar el pedido que necesitas. Claramente, un incumplimiento del contrato de suministro.
Cuando un proveedor clave falla, el reloj empieza a correr en tu contra. Tu producción está detenida. Tus clientes están llamando y cada hora que pasa sin esa materia prima o ese producto es dinero que sale directamente de tu cuenta bancaria.
Te preguntas, ¿qué hacer para resolver y que esto no escale? Y te das cuenta, de que ahora tu problema, es que tu negocio depende de alguien que no cumplió. ¿Te suena familiar?
El incumplimiento que más daño te hace no es el total, es el parcial
En las PyMEs, los conflictos más peligrosos no son los cortes absolutos. Son los incumplimientos “a medias”.
- Entregas tardías que desordenan toda la cadena, no llegan cuando deben, pero llegan “algo”. Y eso te obliga a improvisar.
- Cambios unilaterales en condiciones, menos volumen, menor calidad, nuevos plazos… sin renegociar nada.
- Proveedores que prometen, pero no cumplen, siempre hay una excusa nueva, nunca una solución concreta.
Este tipo de incumplimiento de contrato de suministro no detona una alarma inmediata, pero erosiona la operación día a día.
El error típico del empresario: aguantar más de lo razonable
La mayoría de los emprendedores reacciona igual:
- Aguanta para no romper la relación
- Espera “un poco más”
- Evita presionar para no quedarse sin proveedor
El problema es que mientras tú esperas, el proveedor se acostumbra.
Y tu negocio empieza a absorber un costo que no le corresponde.
Aquí no se pierde solo dinero. Se pierde el control.
Lo que realmente está en juego (y nadie te dice)
Cuando un proveedor incumple, no solo pierdes un pedido hoy. Puedes perder mucho más:
En la primera semana:
- Paras tu línea de producción
- Cancelas entregas a tus propios clientes
- Pagas horas extras buscando alternativas de emergencia
- Compras insumos de reemplazo al triple del precio
Para el próximo mes:
- Tus clientes empiezan a buscar otros proveedores (tuyos)
- Tu reputación se daña
- Pierdes contratos que tardaste años en conseguir
En 3 meses:
- Ese cliente grande que te daba estabilidad ya se fue
- Tu flujo de caja está destruido
- Sigues pagándole a un proveedor que te hundió
¿Te vas a quedar mirando mientras tu empresa se desangra? ¿O necesitas una solución esta semana?
Lo que te cuesta aún más caro que el incumplimiento mismo
La mayoría de empresarios hace esto cuando su proveedor falla:
- Se enojan (normal)
- Amenazan con demandar (comprensible)
- Contratan un abogado litigante (error costoso)
- Esperan años a que un juez resuelva (quiebra garantizada)
Mientras tanto: sigues sin el producto, sin poder producir, y sin cobrar.
La realidad brutal: un juicio civil ordinario en Chile puede tardar entre 2 y 5 años, considerando todas las instancias. Tu empresa no tiene 2 años. Necesitas resolver esto ahora, no en años.
La solución que recupera tu operación en días (no años)
Existe una forma de renegociar ese contrato y salvar tu operación sin tribunales, sin años de espera, y sin destruir la relación comercial que tal vez aún necesites. Se llama mediación comercial y funciona así:
- Semana 1: reunión inicial con ambas partes y un mediador registrado
- Semana 2-3: negociación asistida enfocada en soluciones reales (no en culpas)
- Semana 4: acta de mediación firmada con fuerza ejecutiva
¿El resultado? Tu proveedor te entrega (aunque sea parcialmente), te compensa, o consigues condiciones para cambiar de proveedor sin perder más dinero.
Ir a juicio no es una estrategia operativa
Ante el cansancio, muchos piensan: “habrá que demandar”. Pero seamos claros, un juicio largo no entrega insumos, no cumple pedidos y no mantiene la operación activa.
Aquí es donde muchas PyMEs se equivocan: confunden tener la razón con resolver el problema.
Con mediación comercial:
- Recuperas producto o compensación en 15-30 días
- Costo: fracción de un juicio
- Mantienes tu operación funcionando
- El acuerdo tiene fuerza ejecutiva inmediata (Art. 267 CPC)
- Evitas la sobrecarga de los tribunales civiles
Con un juicio ordinario:
- Sentencia en 2-5 años (si ganas todas las instancias)
- Costo: entre $3.000.000 y $25.000.000 CLP solo en abogados y costas
- Tu empresa probablemente ya quebró
- Relación comercial destruida para siempre
- Años esperando en tribunales colapsados
Aquí la mediación comercial para PyMEs funciona como herramienta estratégica, no como gesto de buena voluntad. Ir a juicio no es una estrategia operativa.
Preguntas frecuentes
Veamos algunas de las preguntas más frecuentes que nos hacen nuestros clientes:
¿Y si mi proveedor no quiere mediar?
El 90% acepta cuando entiende que un juicio le costará más caro y tardará años. Nosotros nos encargamos de presentar la propuesta de forma estratégica conforme a la legislación chilena.
¿Qué pasa si mediamos y no llegamos a un acuerdo?
Aún puedes iniciar un juicio después, pero habrás intentado la vía rápida primero. Y en el 85% de casos en Chile, SÍ se llega a acuerdo en mediación comercial.
¿El acuerdo de mediación es vinculante?
Sí. El acta de mediación aprobada judicialmente tiene fuerza ejecutiva según el Art. 267 del Código de Procedimiento Civil chileno.
¿Se puede hacer aunque hayan pasado meses del incumplimiento?
Sí. Mientras no haya prescrito la acción legal (generalmente 4-5 años según el tipo de obligación), podemos mediar. Pero mientras más rápido actúes, más dinero recuperas.
Tu proveedor te dejó colgado y no puedes parar tu operación
Los contratos no existen para guardarse en un cajón, existen para sostener la operación.
En Becker Abogados junto al abogado Alejandro Klock, somos especialistas en mediación comercial para Pymes. Ayudamos a empresas y emprendedores a enfrentar incumplimientos de contratos de suministro con un enfoque claro: proteger la continuidad operativa, renegociar con criterio y evitar conflictos que paralicen el negocio.
